Seguimos con la campaña #sinEdadismo365 de SENES. Este mes hablamos de personas mayores y participación ciudadana.
¿Qué es la participación ciudadana?
La participación ciudadana es la intervención individual o colectiva de la ciudadanía en la elaboración de decisiones que afectan a sus intereses, ya sean individuales o colectivos, y al desarrollo de la sociedad.
Desde un enfoque de derechos
La Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) introduce la participación de la ciudadanía en la esfera pública. Concretamente el artículo 21 consagra el derecho de la ciudadanía a participar en el gobierno de su país directamente o mediante representantes.
https://www.un.org/es/about-us/universal-declaration-of-human-rights
En España, desde un enfoque legal
El art. 92 de la Constitución señala que «las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos». Sólo el presidente del Gobierno, previa autorización del Congreso de los Diputados, puede llamar a la ciudadanía mediante este instrumento.
https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=92&tipo=2
El segundo instrumento de democracia directa que recoge la Constitución es la iniciativa legislativa popular.
https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=87&tipo=2
Se podrían hacer múltiples interpretaciones al concepto de participación ciudadana. Existe la interpretación más estrecha, que propugna que la participación va encaminada exclusivamente a la incidencia política o dentro de unos límites formales o institucionales. Pero hay otras visiones más amplias que plantean que la participación es un cúmulo de relaciones sociales con un objetivo, que pueden ir desde la amistad a las organizaciones sociales.
Participar es un proceso que necesita de unas condiciones adecuadas que la facilite. También es necesario que haya personas, espacios y tiempos adecuados y una situación conflictiva de partida u obstáculo que genera el impulso para participar.
Todas estas visiones tienen un punto común y es que la participación no se puede dar sin que haya un grupo de personas.
Sabías que…
La participación es una fuente de apoyo social, ya que el grupo de personas facilita a la persona que participa apoyo emocional, ayuda directa e información.
Esta misma red de apoyo actúa como recurso protector en situaciones de estrés, promoviendo una mejor salud física, mental y de bienestar, y durante la vejez en particular.
A modo de resumen, la participación social es un mecanismo protector a lo largo de la vida y ayuda a promocionar un envejecimiento exitoso. Sus beneficios son múltiples: biológicos, psicológicos y sociales, y además se potencian entre ellos, por ejemplo, una mejor salud física repercute en una mejor salud mental.
¿Qué nos dicen las y los profesionales expertos/as en el campo de la participación sobre edadismo?
Para aproximarnos más a la idea de participación ciudadana hemos consultado con Lucía Antolínez, Técnica de Integración de Proyecto SENES y facilitadora del grupo de participación ciudadana de personas mayores de Proyecto SENES.
Para ello, ha respondido a estas tres preguntas, cuyas respuestas se detallan a continuación.
¿Qué estereotipo edadista afecta en tu campo?
Existe el estereotipo de que las personas mayores no quieren participar en la sociedad, tienen actitudes apáticas o no les interesa, esto no tiene por qué ser así. La etapa del ciclo vital no resulta un factor que pueda explicar las actitudes hacia la participación ciudadana. De hecho, si hiciéramos amplios estudios poblacionales respecto de la participación ciudadana por segmentos de edad, descubriríamos que en mayores de 65 años la participación es igual que en otras franjas de edad.
¿Cómo interpretar esto?
La manera correcta de interpretar esta información es no extrayendo el grupo de las personas mayores de 65 años de la sociedad. Los índices de participación de las personas mayores de 65 en España son muy semejantes a los del resto de la población, por tanto, no es real que la edad esté asociada a una mayor o menor participación. El gráfico adjunto ilustra esta idea:
Participación política de las personas mayores: Más allá de ir a votar Aposta. Revista de Ciencias Sociales, núm. 79, pp. 164-180, 2018 Luis Gómez Encinas ed.
¿Cómo afecta a las personas mayores?
Este estereotipo influye en las propias personas mayores haciendo que se abstengan de formar parte, que no expresen, haciendo así que pierdan una oportunidad de relacionarse y experimentar aprendizajes enriquecedores, que se aíslen.
También cabe señalar que si la propia opinión y puntos de vista de las personas interesadas no es expresada, difícilmente se podrán desarrollar iniciativas que se ajusten a la realidad de dichas personas y puedan contribuir a mejorar su calidad de vida.
¿Cuál es una posible actitud o manera de superarlo?
Diseño universal de espacios, programas y actividades para fomentar la participación real.
Cuando se habla de diseño universal no se señala solamente un espacio adecuado, accesible, y cómodo, sino encontrar y respetar ritmos y velocidades acorde a las necesidades del propio grupo, olvidarnos de los porcentajes o de los resultados.
Lo importante en la participación ciudadana es el proceso.
Entender que participar es un proceso de aprendizaje que no se puede hacer solo, requiere de un tiempo y se deben dar unas condiciones adecuadas para ello.
La amenaza de la brecha digital
En este sentido hay una amenaza concreta a la participación de los ciudadanos más mayores, la brecha digital.
Esta amenaza existe ya que se está produciendo un enorme proceso de digitalización de nuestras sociedades. Si no se ponen los esfuerzos en que todos los ciudadanos puedan realizar esta transición, muchas personas pueden quedarse fuera de la gestión cotidiana de sus vidas.
Como ejemplo que ilustra el resultado de la participación ciudadana y de los riesgos que conlleva no solventar la brecha digital, tenemos al señor que inició una recogida de firmas para lograr que las entidades bancarias atiendan presencialmente a las personas mayores:
Superar la brecha es una oportunidad para lograr una mayor inclusión de las personas de más de 65 años y de abrir una vía para su participación en la sociedad. Pero para que esto sea un éxito, se han de dar las condiciones adecuadas para ello, encontrar los métodos que más se ajusten a las personas y atender a la diversidad de necesidades.
Recuerda…
Si quieres conocer alternativas o recursos que puedan brindar algún apoyo a tu situación actual, puedes acudir al Centro de Servicios Sociales Guindalera para que puedan ayudarte a valorar la situación.
No obstante, dispones de otros recursos como los que puedes encontrar en la Guía de Activos de Senes
Y si tienes interés en el Buen Trato y estás interesado/a en conocer los recursos para mayores que estén en consonancia con el BUEN TRATO, puedes escribirnos un WhatsApp al 671600977 o bien un correo electrónico a [email protected] y te informaremos.
Si conoces a alguna persona que pueda necesitar esta información, comparte los datos de contacto.