En SENES este mes de Abril queremos poner el acento en la importancia del cambio climático y la ausencia de recursos para afrontarlo, especialmente en la población mayor y, en particular, en las mujeres.

Para comenzar, es importante entender el concepto de pobreza energética. No hay una definición única, pero podemos entenderla como la problemática derivada de no poder mantener un hogar con la temperatura adecuada (18ºC en invierno y 25ºC en verano) sin que esto suponga un gasto económico inasumible. Esta situación va en detrimento de la calidad de vida de los hogares así como también aumenta la dificultad para tener una participación activa en la sociedad.

De acuerdo con el observatorio europeo de la pobreza energética, los hogares que se encuentran en una situación de pobreza energética sufren niveles inadecuados de frío y calor debido a la combinación del elevado coste de los recursos energéticos, la situación de bajos ingresos y la mala adaptación de las necesidades energéticas del hogar.

A continuación analizaremos claves interesantes en relación a las personas mayores para poder entender este fenómeno a través de nuestro sabías que.

 …los principales factores que inciden en la pobreza energética en personas mayores son la falta de ingresos, el coste de la energía y el estado de los edificios?

Analizando la información proporcionada por Energía Justa observamos estos factores que inciden directamente en la pobreza energética de las personas mayores de 65 años:

El estado de los edificios:

Muchas personas mayores residen en viviendas con décadas de antigüedad y que requieren un esfuerzo energético mayor para lograr confort climático. Techos altos, ventanas con mal aislamiento, sistemas de calefacción anticuados, problemas de humedad, ausencia de aire acondicionado, etc.

Falta de ingresos:

Las pensiones a menudo son insuficientes para sufragar los gastos derivados del consumo energético. La revalorización anual de las pensiones no es suficiente y el poder adquisitivo ha disminuido con el paso de los años. Las pensiones no contributivas son aún más bajas. Esto hace prácticamente imposible que un hogar que se mantenga con el dinero de un/una pensionista pueda hacer frente, por ejemplo, al gasto de cambiar ventanas y mejorar el aislamiento de la vivienda.

Coste de la Energía:

El coste de la energía y los suministros guarda una importante relación con el nivel de ingresos de las personas y las familias en general, variable analizada en el párrafo anterior. En España, el aumento de los costes de la energía (luz, agua, gas) en los últimos años se sitúa alrededor del 75%.

Si esto lo comparamos con el nivel de ingresos de los pensionistas (a menudo personas mayores de 65 años), podemos evidenciar una clara situación de vulnerabilidad que empeora la calidad de vida.

Poder pagar una factura de la luz elevada tras un crudo invierno en donde era necesario poner la calefacción para poder vivir bien a menudo es imposible para muchos hogares en donde residen mayores. O por el contrario, viviendas mal aisladas del calor en un mes como Agosto hacen prácticamente imposible que las personas puedan permanecer en el domicilio.

 

…existen datos contrastados que confirman la hipótesis de que la pobreza energética afecta más a las mujeres?

Si comentábamos antes que las personas que perciben una pensión baja a menudo tienen una mayor incidencia de pobreza energética, podemos entender que este fenómeno afecta en mayor medida a las mujeres. Históricamente, las mujeres han tenido trabajos más precarios, mal pagados, a tiempo parcial o han sido amas de casa, entre otras realidades. Esto se traduce en pensiones aún más bajas y en muchos casos no contributivas, por lo que la pobreza energética y sus consecuencias se acentúan aún más.

De hecho, en Madrid se puede observar una feminización de la pobreza energética. Cool to Rise, nos ayuda a entender esto.

Esto provoca no sólo efectos en la salud física, como veremos más adelante, si no que tiene consecuencias en la salud mental de las mujeres: aislamiento social, problemas de autoestima, miedo, ansiedad, etc.

…la pobreza energética puede suponer consecuencias para la salud?

En este artículo de Energía Justa se describen las principales consecuencias para la salud de la pobreza energética. Encontramos:

  • Problemas circulatorios: Las temperaturas bajas empeoran los problemas cardiovasculares
  • Problemas respiratorios: El frío afecta a las vías respiratorias, aumentando las posibilidades de constipados, bronquitis, etc
  • Mayor índice de mortalidad: Muchas de las muertes prematuras tienen relación directa con la pobreza energética.

 

…la energía es un derecho?

La energía es un elemento fundamental para tener una vida digna. Tiene un impacto directo en el desarrollo humano y la calidad de vida. Permite tener unas condiciones de habitabilidad adecuadas en los hogares (calefacción, ventilación) y son un derecho fundamental de todas las personas.

Como hemos descrito antes, puede tener un impacto significativo en en la salud y el bienestar de las personas mayores, aumentando las situaciones de vulnerabilidad.

Es por esto que es importante que, si bien no se ha constituido como un derecho humano, resaltemos el rol tan esencial que supone para las personas mayores. En el Dossier de Catalunya Social (La energía como derecho – Cómo afrontar la pobreza energética), se recogen diferentes tratados que abordan esta cuestión.

CLAVES PARA COMBATIR LA POBREZA ENERGÉTICA

A continuación, dado que nos acercamos al verano, aportamos diferentes ideas para combatir la pobreza energética en verano:

RECUERDA…

Visita nuestra Guía de la Red de Activos en donde se facilita información acerca de comercios, lugares y actividades que pueden ser útiles para cualquier persona mayor que lo necesite.

Si conoces a alguna persona en esta situación o quieres saber más sobre este tema u otros del post contacta con nosotras mediante llamada o Whatsapp al número 671 60 09 77 o bien por correo electrónico en [email protected].

#sinedadismo365 por un barrio y una vida sin Edadismos!!