Este mes de septiembre desde Proyecto Senes queremos reflexionar y contribuir en la comprensión de la accesibilidad.

La definición sobre Accesibilidad Universal que viene descrita en el artículo 2.c. de la Ley 51/2003, de 2 de diciembre, de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal de las Personas con Discapacidad:

Accesibilidad Universal es la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible. Presupone la estrategia de ‘diseño para todos’ y se entiende sin perjuicio de los ajustes razonables que deban adoptarse”

Ser accesible, permite que cualquier objeto sea utilizado por todo el público, visitar un lugar o acceder a un servicio, independientemente de nuestras capacidades técnicas, cognitivas o físicas.

Queremos contextualizarla en la cotidianeidad de nuestro espacio, las calles de nuestro barrio y la relación con las personas de nuestro alrededor. Así empezaremos a entender de qué manera podemos ayudar a mejorar la calidad de vida de otras personas, y también la nuestra.

Para entenderla un poco mejor, hemos entrevistado a Julián García Villalobos, experto en accesibilidad y miembro de UDP.

Este verano hemos tenido la ocasión de que nos acompañara en los Paseos Comunitarios realizados en distrito Salamanca, en calidad de experto en accesibilidad.  Nos ha explicado cómo el urbanismo y la organización de los elementos en las calles pueden contribuir a facilitar u obstaculizar el tránsito de las personas, entre otros ejemplos.

Aquí dejamos el fruto de dicha entrevista, que seguramente nos inspire para poder contribuir y ser más accesibles.

 

AYUDANDO A LA REFLEXIÓN

¿Qué le transmitiríamos a una persona a la que tuviéramos que explicarle de una forma muy sencilla qué es la accesibilidad?

La accesibilidad es una cuestión que afecta a todo el mundo. Ya sea de forma constante o temporal. Normalmente tenemos asociada la necesidad de accesibilidad a discapacidades graves y no siempre tiene que ver con ello.

Pensemos, por ejemplo, en múltiples circunstancias como una lesión temporal en la que necesitamos usar muletas, salir a pasear con un bebé, una discapacidad grave, ir a hacer compra con un carro, desplazarnos con una maleta para un viaje, etc.

La accesibilidad es necesaria para todo el mundo, si no las personas pueden acabar aisladas.

 

¿A qué aspectos y ámbitos del día a día afecta una accesibilidad adecuada o no?

Afectan a todos los ámbitos, el problema es que hay algunos aspectos que son muy visibles y otros no tanto.

Cuando es la movilidad la que está comprometida parece más sencillo de solucionar, ya tenemos un aprendizaje hecho. Pero hay un montón de problemas de accesibilidad que aún no se ven: de visibilidad, motrices, cognitivos, etc.

Por poner un ejemplo, en situaciones en las que hay problemas en la visibilidad. Si en la calle se colocan setos superiores a 60 cm en un cruce, impiden la visión a una persona que vaya en silla para poder cruzar. O en lo motriz, que requiere tener un transporte público plenamente adaptado para cualquier desplazamiento con ascensores, plataformas, indicadores, etc.

Hay problemas en lo cognitivo de los que no somos conscientes. Se da por hecho que todas las personas entendemos todo y esto lleva a equivocarse. Imaginemos vernos en la calle sin entender donde se está, porque la señalización de la calle es inadecuada o está ausente. Esto provoca inseguridad a las personas de forma innecesaria.

En señalética todavía hay mucho que hacer. Se da por sentado que todo el mundo puede leer, y esto nos lleva a que en algún lugar solamente podamos informarnos mediante carteles.

Para solventarlo se pueden utilizar otros soportes como pictogramas, fotografías, etc.

En los edificios, una solución sería pintar paredes de un color y puertas de otro para diferenciarlos, en paredes de cristal colocar serigrafías o señas, porque las personas se chocan si no se distingue bien.

Igual sucede con los audífonos en los espacios grandes. En ellos el bucle magnético filtra los sonidos ambientales y facilitan la audición de la persona que usa audífonos. Por ello, si no hay bucle magnético en un espacio público, las personas se inhiben de asistir. Esto se ve mucho en las personas mayores, se autorrestringen o no, según lo que la sociedad les ofrece. Si se ofrecen contextos accesibles participan en la sociedad, si no se aíslan.

También hay que señalar que el tipo de atención o trato personal que se recibe en un lugar puede facilitar o dificultar el acceso.

En las casas las personas aún tienen carencia de información. Pensemos en que no vemos y queremos poner una lavadora. ¿Cómo lo haríamos? La lavadora tiene que estar diseñada para que pueda ser utilizada por cualquier persona (eso es la accesibilidad) o tiene que permitir adaptaciones técnicas para ser útil para cualquier persona.

O el etiquetado de la ropa que explique el color, la composición, el tallaje, etc. Solamente podremos saberlo si lo leemos. Otro ejemplo son las gafas multifocales, que sirven para ver pero que no se enseña a las personas a utilizarlas adecuadamente…lo mismo sucede con los recursos tecnológicos, si no están diseñados para ser accesibles o tienen las adecuadas adaptaciones, no sirven. Hay múltiples ejemplos cotidianos acerca de los obstáculos.  Al final una persona depende de que haya otra que le indique.

 

ACCIÓN

¿Cómo puede contribuir una persona desde su día a día para que su barrio sea un lugar más accesible?

 

Debemos contribuir a crear entornos más accesibles porque afecta a todas las personas. Si a una persona que ya tiene dificultades de entrada no le facilitamos la vida, esa persona acabará aislándose.

Las administraciones pueden hacer campañas de sensibilización duraderas en el tiempo. Estas campañas pueden informar y avisar a los comercios en torno a cómo mejorar sus espacios.

A la vecindad concienciarla acerca de cómo actuar de forma más proactiva o, al menos, cómo informar a las administraciones acerca de si hay desperfectos o necesidad de arreglos.

Desarrollar la comprensión y la empatía, todos los ejemplos que se han puesto nos acercan a las realidades que viven las personas, nos ayudan a entender, por tanto, a empatizar.

Os dejamos algunos ejemplos en la siguiente imagen sobre cómo mejorar la accesibilidad

¡tomemos conciencia!

“La accesibilidad nos permite abrir el potencial de todos.”

Debra Ruh